Cambio horario III

  
   Permite un ahorro aproximado del 5% de la  energía.

   Según estimaciones del IDAE, este ahorro energético equivale a unos 300  millones de euros. El Asimismo, destaca que del potencial de ahorro de 300 millones de euros en iluminación en España, 90 millones corresponderían al  potencial de los hogares, lo que supone un ahorro de 6 euros por  hogar y otros 210 millones de euros restantes se ahorrarían en los  edificios del sector terciario y en la industria.

   Turismo y el IDAE recomiendan a los ciudadanos contribuir  al ahorro de energía durante todo el año haciendo un uso inteligente  de la iluminación en nuestros hogares.


Cambio horario II

   En esta entrada vamos a explicar algunos de los pros y de los contras que supone el cambio horario.
  
   Pros:
     - Se pueden practicar más deportes al aire libre
     - Más horas de luz aprovechables
     - Ahorro de energía
     - Tiendas y comercios obtienen más ganancias
     - Favorece al turismo
     - Menos crímenes debido a la luz en las ciudades

   Inconvenientes:
     - Dificultad para realizar el cambio
     - Trastorno del sueño
     - Problemas informáticos

   Les invitamos a que participen en nuestra encuesta sobre el cambio horario.

Cambio horario I

   En las civilizaciones antiguas como la egipcia, la romana y la mesopotámica, ya tenían métodos para el cambio horario, dependiendo de la estación, mes...
 
   En 1784 Benjamin Franklin publica una carta en la que contaba cómo los parisinos ahorraban velas levantándose más temprano, aunque él nunca llegó a proponer el cambio horario.

 
   En 1905 William Willett ideó el horario de verano durante un paseo a caballo previo al desayuno. Dos años más tarde publicó su propuesta, pero su idea no se aplicó inmediatamente. Alemania, sus aliados, y sus zonas ocupadas fueron los primeros países europeos en emplear el horario de verano, que se aplicó por primera vez el 30 de abril de 1916. Reino Unido, la mayor parte del resto de los estados en guerra, y muchos países neutrales europeos les siguieron. Rusia y y otros pocos países esperaron al año siguiente, y los Estados Unidos no lo emplearon hasta 1918.